martes, 2 de diciembre de 2014

El cardenal Karlic celebró 60 años de vida sacerdotal
Martes 2 Dic 2014 | 12:30 pm Paraná (Entre Ríos) (AICA): El lunes 1º de diciembre, el arzobispo emérito de Paraná, cardenal Estanislao Esteban Karlic, celebró por adelantado las bodas de diamante por sus 60 años del ministerio sacerdotal, que se cumplirán el próximo lunes 8 de diciembre. El domingo 7, a las 20, habrá una misa de acción de gracias en la catedral, a la que podrán asistir todos los fieles.

El lunes 1º de diciembre, el arzobispo emérito de Paraná, cardenal Estanislao Esteban Karlic, celebró por adelantado las bodas de diamante por sus 60 años del ministerio sacerdotal. Fue ordenado el 8 de diciembre de 1954 por el entonces arzobispo de Paraná, monseñor Zenobio Guilland.

El arzobispo de Paraná, monseñor Juan Alberto Puiggari; el arzobispo emérito, monseñor Mario Luis Bautista Maulión, y cerca de 50 sacerdotes diocesanos concelebraron con el purpurado, que presidió la Eucaristía.

El presbítero Fabián Castro, que participó de la celebración, relató algunas particularidades de la celebración, y entre ellas, recordó que el cardenal Karlic fue ordenado sacerdote en Roma por monseñor Guilland, del que sería con los años su sucesor en la sede episcopal de Paraná. Por entonces, el prelado se encontraba en Roma e impuso las manos sobre Karlic y otros cuatro seminaristas que cursaban la teología en el Colegio Pío Latinoamericano.

Luego de la misa, se realizó un ágape en la curia arquidiocesana, en el que se homenajeó al purpurado y se hizo una memoria agradecida por su ministerio.

El próximo domingo 7 de diciembre, a las 20, el cardenal Karlic presidirá otra misa de acción de gracias en la catedral, a la que podrán asistir todos los fieles. Será ocasión de retribuirle cariñosamente su misión sacerdotal y episcopal en Paraná.+ 


Francisco: Quien estudia el misterio de Dios primero debe ponerse de rodillas
Martes 2 Dic 2014 | 11:56 am Ciudad del Vaticano (AICA): “Los ojos de los pobres son los más propensos para ver a Cristo y, a través de Él, vislumbrar el perfil de Dios. Los que pretendan desentrañar este misterio con los recursos de su inteligencia deben primero ponerse de rodillas”, expresó esta mañana el papa Francisco en la homilía de la misa celebrada en la capilla de la Casa Santa Marta al reflexionar sobre el pasaje del Evangelio de San Lucas en donde Cristo alaba y da gracias a Dios, “porque has ocultado estas cosas a los sabios y eruditos, y las revelaste a los pequeños”. 

 “Los ojos de los pobres son los más propensos para ver a Cristo y, a través de Él, vislumbrar el perfil de Dios. Los que pretendan desentrañar este misterio con los recursos de su inteligencia deben primero ponerse de rodillas”, expresó esta mañana el papa Francisco en la homilía de la misa celebrada en la capilla de la Casa Santa Marta al reflexionar sobre el pasaje del Evangelio de San Lucas en donde Cristo alaba y da gracias a Dios, “porque has ocultado estas cosas a los sabios y eruditos, y las revelaste a los pequeños”.

“Sólo a aquellos que tienen el corazón como los pequeños, dijo el Papa, que son capaces de recibir esta revelación, el corazón humilde, manso, que siente la necesidad de orar, de abrirse a Dios, se siente pobre; sólo a aquél que va adelante con la primera Bienaventuranza: los pobres de espíritu”.

Por lo tanto, la pobreza es la dote privilegiada para abrir la puerta del misterio de Dios. Una dote que a veces, señaló Francisco, puede estar faltando precisamente a quien dedica una vida de estudios a este misterio: “Muchos pueden conocer la ciencia, la teología también, ¡muchos! Pero si no hacen esta teología de rodillas, es decir, humildemente, como los pequeños, no entenderán nada. Nos dirán muchas cosas, pero no entenderán nada. Sólo esta pobreza es capaz de recibir la Revelación que el Padre da por medio de Jesús, a través de Jesús. Y Jesús viene, no como un capitán, un general del ejército, un gobernante poderoso, no. Viene como un brote. Así hemos escuchado en la Primera Lectura: 'En aquel día, saldrá un vástago del tronco de Jesé'. Él es un brote: es humilde, es manso, y vino para los humildes, para los mansos, para salvar a los enfermos, a los pobres, a los oprimidos”.

Y Jesús, prosiguió el Santo Padre, es el primero de los marginados, llegando incluso a considerar “un valor no negociable el ser igual a Dios”. “La grandeza del misterio de Dios”, reiteró, sólo se conoce “en el misterio de Jesús y el misterio de Jesús es realmente un misterio del rebajarse, aniquilarse, humillarse” que “trae la salvación a los pobres, a los que están aniquilados por muchas enfermedades, pecados y situaciones difíciles”.

“Fuera de este marco -concluyó- no se puede entender el misterio de Jesús”: “Pidamos al Señor, en este tiempo de Adviento, de acercarnos más, más, y más a su misterio y de hacerlo en la forma que Él quiere que lo hagamos: el camino de la humildad, el camino de la mansedumbre, el camino de la pobreza, el camino de sentirnos pecadores. Así Él viene a salvarnos, a liberarnos. Que el Señor nos dé esta gracia”.+ 


lunes, 1 de diciembre de 2014

MENSAJE DEL 02 DE DICIEMBRE DE 2014


INTENCIONES DEL SANTO PADRE PARA DICIEMBRE DE 2014


Sin una fe viva las iglesias se convierten en museos, dice Papa Francisco
VATICANO, 01 Dic. 14 / 11:43 am (ACI).- En la mañana de hoy y después del intenso viaje de tres días en Turquía, el Papa Francisco ha recibido a los obispos de la Conferencia Episcopal de Suiza que están en visita ad limina en Roma, a quienes dijo que “sin una fe viva en Cristo resucitado las hermosas iglesias y monasterios terminan convirtiéndose poco a poco en museos”.
En el discurso que les ha dirigido el Pontífice, les ha animado a mantener viva la tradición de la Iglesia y a tomar muy en cuenta el trabajo de los laicos.
En sus palabras, el Santo Padre señaló que “sin una fe viva en Cristo resucitado las hermosas iglesias y monasterios terminan convirtiéndose poco a poco en museos; todas las obras dignas de alabanza y las instituciones pierden su alma dejando solamente entornos vacíos y personas abandonadas”.
“La misión que se os ha confiado es pastorear el rebaño, caminando según las circunstancias, delante, en medio o detrás.... El pueblo de Dios no puede subsistir sin sus pastores, obispos y sacerdotes; el Señor ha dado a la Iglesia el don de la sucesión apostólica al servicio de la unidad de la fe y de su transmisión completa”.
El Santo Padre aludió también a la importancia de los seminaristas y de su formación, que es “un reto para el futuro de la Iglesia” y les pidió tener paciencia con los sacerdotes y les recordó que “un dialogo humilde, verdadero y fraterno -observa- a menudo permite un nuevo comienzo'”.
El Papa refirió asimismo que “la Iglesia procede de Pentecostés... Cuando los apóstoles salieron y empezaron a hablar en todas las lenguas, pudieron manifestar a todos los hombres, por la fuerza del Espíritu Santo, su fe viva en Cristo resucitado. El Redentor nos invita siempre de nuevo a anunciar el Evangelio a todos”.
“Se debe anunciar la Buena Nueva y no plegarse a las fantasías de los hombres. No debemos cansarnos de responder al darnos cuenta de que nuestros interlocutores no buscan respuestas. Se debe anunciar, salir, hacer las preguntas con la visión apostólica que no pasa: ‘Es Jesús, Dios lo ha resucitado, todos nosotros, nosotros somos testigos de eso’”.
“Al asegurarles mi oración por todos ustedes, por sus sacerdotes y sus diocesanos, les deseo que cultiven con celo y paciencia el campo de Dios, contemplando la pasión de la verdad y los aliento a ir adelante todos juntos”, concluyó el Papa Francisco.
La visita Ad Limina Apostolorum (expresión latina que significa “los umbrales de las basílicas de los apóstoles”) la realizan las conferencias episcopales del mundo cada cinco años para dar cuenta al Santo Padre del estado de su diócesis.


Con la tradicional “bajada” de la imagen, se inician las fiestas de la Virgen del Valle
Lunes 1 Dic 2014 | 10:14 am San Fernando del Valle de Catamarca (AICA): El obispo de Catamarca, monseñor Luis Urbanc, trasladó este sábado en brazos la imagen de Nuestra Señora del Valle desde el camarín hasta el presbiterio de la catedral-basílica, tradicional “bajada” que da inicio a la novena preparatoria para la fiesta de la Virgen “morena”. Las solemnidades culminarán el lunes 8 de diciembre con la procesión que partirá desde del templo y recorrerá las calles aledañas al santuario. “Este momento debería tornarse paradigmático para todo nuestro cotidiano vivir, para estar cercanos los unos de los otros sin recelos ni miedos, para fortalecer nuestra argentinidad y para acoger a quienes piensan distinto”, destacó el prelado.
El obispo de Catamarca, monseñor Luis Urbanc, trasladó este sábado en brazos la imagen de Nuestra Señora del Valle desde el camarín hasta el presbiterio de la catedral-basílica, tradicional “bajada” que da inicio a la novena preparatoria para la fiesta de la Virgen “morena”.

Las solemnidades culminarán el lunes 8 de diciembre con la procesión que partirá desde del templo y recorrerá las calles aledañas al santuario.

A su paso, la imagen mariana fue saludada por las autoridades y luego colocada en la urna festiva por el presbítero José Antonio Díaz, rector del santuario.

Participó de la tradicional ceremonia una gran cantidad de fieles que desbordó el templo catedralicio, donde expresó su amor a la Virgen con vivas, cantos y pañuelos agitados.

“Este momento es emblemático puesto que convoca a autoridades provinciales, municipales, legislativas, judiciales, ministeriales, policiales y eclesiales aunándolas en el único Pueblo de Dios que todos formamos. Este momento debería tornarse paradigmático para todo nuestro cotidiano vivir, para estar cercanos los unos de los otros sin recelos ni miedos, para fortalecer nuestra argentinidad y para acoger a quienes piensan distinto”, destacó monseñor Urbanc.

El prelado recordó que el 8 de diciembre terminará el Año de la Niñez y Adolescencia, para dar paso a otro año dedicado de manera preferencial a los laicos, a quienes el Magisterio define como “hombres y mujeres de la Iglesia en el corazón del mundo y hombres y mujeres del mundo en el corazón de la Iglesia”.+ 


La Palabra de Dios, la oración y la caridad, claves durante el Adviento
Sabado 29 Nov 2014 | 16:51 pm Santa Fe (AICA): El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, pidió que en el tiempo de Adviento, que se inicia este domingo, “sepamos disponer la apertura de nuestro espíritu para que el Señor pueda ingresar en nuestras vidas”. Advirtió que no vivir a la espera es “un peligro constante en la vida del cristiano, por ello necesitamos de un renovado espíritu de búsqueda y conversión”. Ante la pregunta de cómo o dónde descubrimos al Señor para prepararse para este encuentro, el prelado se refirió a tres realidades o lugares: “La Palabra de Dios, la oración y la caridad”.
El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, pidió que en el tiempo de Adviento que se inicia “sepamos disponer la apertura de nuestro espíritu para que el Señor pueda ingresar en nuestras vidas”.

El prelado señaló que “sólo es posible un clima de preparación cuando uno está a la espera de algo o de alguien” y advirtió que “el que no vive a la espera no tiene capacidad de preparación, le resulta difícil, parecería que no tiene necesidad de un encuentro o de recibir algo. Se siente satisfecho. Este es un peligro constante en la vida de un cristiano, por ello necesitamos de un renovado espíritu de búsqueda y conversión”.

“En esa búsqueda del Señor, a quien ya lo conocemos, descubrimos que Él nos invita a un encuentro siempre nuevo. Aquí comienza un camino de conversión y crecimiento. Por otra parte, no podemos renunciar a algo sino no hemos encontrado primero ese tesoro que da un sentido nuevo a la vida. La renuncia al pecado es un aspecto central en la conversión, pero diría que no es lo primero sino que viene luego de haberlo descubierto al Señor”, subrayó.

Ante la pregunta de cómo o dónde descubrimos al Señor para prepararse para este encuentro, monseñor Arancedo se refirió a tres realidades o lugares: “La Palabra de Dios, la oración y la caridad”.

“La Palabra es el primer lugar de encuentro con un Dios que habló. Acercarnos a los evangelios y leerlos con un corazón abierto es un camino seguro de encuentro con él. Luego la oración, que surge como respuesta a esa palabra que el Señor me dirige. En ella comienza un diálogo único y personal con el Señor que va creando una disponibilidad interior, una sensibilidad para las cosas de Dios y para el cambio de vida. Y la caridad que es servir a Jesucristo allí donde él nos espera, sea en el que sufre, en el enfermo, en el pobre”, precisó.

“Volvamos a leer pausadamente el pasaje donde los discípulos le preguntan al Señor, ¿dónde te vimos?, y él responde: ‘Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo’. Como vemos no es difícil descubrir y encontrarnos con el Señor”, concluyó.+